jueves, 25 de julio de 2013

Sobre ti.

Foto: Perdona cariño por escribir sobre ti todavía, pero cada vez que trato de atraparte entre el papel, mi pluma y estos versos, corres a esconderte dentro de otro de mis pensamientos.
Perdona querido por aun tratar de plasmarte, pero no encuentro mayor inspiración que la ausencia de tu mirada que un día me regalaste.
Siento aun más el tener que dividirte entre tantos textos que cada vez que leo creo que están vacíos.
Lamento que la tinta de mi pluma se acabe y las palabras aun no me alcancen para explicar que te quise pero estoy tratando de dejarte ir.
Más aun lamento que no es la primera, ni la última vez, que un escrito sea sobre ti (¿O para ti?)

Perdona cariño por escribir sobre ti todavía, pero cada vez que trato de atraparte entre el papel, mi pluma y estos versos, corres a esconderte dentro de otro de mis pensamientos.
Perdona querido por aun tratar de plasmarte, pero no encuentro mayor inspiración que la ausencia de tu mirada que un día me regalaste.
Siento aun más el tener que dividirte entre tantos textos que cada vez que leo creo que están vacíos.
Lamento que la tinta de mi pluma se acabe y las palabras aun no me alcancen para explicar que te quise pero estoy tratando de dejarte ir.
Más aun lamento que no es la primera, ni la última vez, que un escrito sea sobre ti (¿O para ti?)

lunes, 8 de julio de 2013

My greatest fear.

Por más que trato de no pensar en ti, los recuerdos siempre nublan mi vista e inundan mis ojos, recorren mis mejillas y con mis manos las alejo de mi rostro.
Hace poco, entre pensamientos perdidos, me dije "¿Y qué sucede cuando nuestro peor miedo se vuelve realidad?"
Cuando era pequeña solía tenerle miedo a la obscuridad, creía que podría aparecerse una bruja o un monstruo entre ese ambiente escaso de luz, pero fue algo que jamás sucedió. ¿Y que hubiera ocurrido si alguna vez un monstruo hubiera salido de la nada? Sinceramente no lo sé.
Con el paso de los años vamos creciendo, nos damos cuenta que esos miedos ahora no tienen "valor" como lo tenían entonces, los gustos cambian, los pensamientos: simplemente nos transformamos. Pero algo que también prevalecen son los miedos.
Hace un tiempo que mi más grande miedo se hizo realidad... te perdí y aunque dije que no sabría explicar que hubiera sucedido si el monstruo hubiera aparecido en mi habitación, puedo decir cómo ha sido el perderte:
Es triste decir que no hay día que no te piense y que algunas veces hay un vacío dentro de mi, te extraño demasiado; no creo que sea bueno hablar de todas las cosas sobre las que me gustaría consultarte; no sé si debería decir que a veces me aterra llegar a olvidarte...
Pero quisiera hablar de todas las cosas que me enseñaste (algo tan absurdo como hacer bombas con una goma de mascar), las noches que me cuidaste, el tiempo que me regalaste, las risas que nos robaste, la vida que nos dedicaste.