domingo, 31 de marzo de 2013

Planes e Instintos / Plans and Instincts

   
Hay personas que suelen dedicar parte de su tiempo a planear lo que será su vida:
saben a qué hora deben desayunar, salir, regresar, tomarse su café, la cita con el médico,  dormir, cuántos pasos darán en el día, cuántas horas dormirán e incluso les gustaría contar las veces que respiran.
    No solo es acerca de las cosas cotidianas, les gusta manipular la vida y el tiempo, quieren estar seguros de que en 5 años en el mes de abril les dará un resfriado, aunque exactamente un mes después viajarán a Letonia. Pero... ¿Qué pasa cuando se rompe uno de estos planes?
Nos gusta mantenernos así para abstenernos de ciertas consecuencias, problemas que se pueden evitar si piensas antes de actuar, pero siendo sincera planear muchas veces le roba algo de magia a las situaciones.

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¿Por qué hablar de esto?
    Bien, a pesar de que no me considero una persona tan obsesiva como lo que mencioné anteriormente, soy una persona a la que le gusta tener las cosas bajo control, una persona que suele querer decidir las cosas más importantes de su vida: no cómo, si no cuándo.
    Hoy ha sido una excepción a la regla, me he saltado uno de los planes más importantes que muchos tenemos, pero algunas veces las cosas sólo suceden porque nos ganan los instintos; humano solo es el nombre de otro animal.
    Aunque tengas planeado comer a las 4 sí en la mañana, después del desayuno, corriste arduamente a tu trabajo porque el coche se descompuso, sí el elevador de tu edificio es inservible en este momento y tienes que subir hasta el décimo piso, tu jefe te pide durante todo ese día que subas y bajes por "x" o "y" razón, lo más probable es que, antes de la hora a la que quisieras comer tendrás, un hambre que no te deja en paz. Si a esto le sumamos que nuevamente tienes que regresar a casa caminando, tus planes se verán frustrados y tendrás que comer antes de regresar.
    A lo que me refiero es que muchas veces, por más planes que queramos hacer, o que ya estén hechos, la vida es una ruleta que decide si las cosas suceden o no, si serán hoy o mañana, con quién, cómo, por qué... y será entonces cuando deberás actuar e improvisar porque no hay otra opción.
    En el caso anterior lo más probable es que la comida que ya habías hecho la comerás en la cena, pero en otras ocasiones las decisiones no son tan simples como eso y se pueden dar complicaciones que no serán fáciles de enfrentar, es por eso que tienes que pensar en qué decisión debes tomar afectando lo menos posible el ritmo de vida al que estás acostumbrado.


Algunas veces vale la pena romper lo habitual, otras veces... no tanto.

sábado, 2 de marzo de 2013

Vivir

Es irónico el título de estas palabras.
Ya ha pasado un año y medio, ahora sólo falta una vida.
vida.