miércoles, 5 de septiembre de 2012

Silencio

Silencio. Solo mi mente gritaba tan alto que parecía escucharse en toda la habitación.
Pero había silencio. No era un silencio común, era un silencio aterrador.
Silencio. Ese silencio en el que las lágrimas y los recuerdos estaban a mi al rededor.
Nadie oía el silencio. Trataba de llenarlo con melancolía y desesperación.
Pero allí estaba ese maldito silencio que me llenaba de dolor.
Ese frío que quemaba cada hueso en mi interior.
La ausencia a mi lado que alguna vez me dio amor.
Y estar así por siempre, ese era mi mayor temor.

Eternal Scream / Josh Sommers