domingo, 26 de febrero de 2012

Cambios

Aun no soy capaz de dejar de sentir aquel agujero dentro de mi al recordar.

Tanto dolor no desaparece rápidamente, no es fácil dejar todo lo que eras, no es fácil cambiar de un día para otro.

Pero sin darte cuenta el tiempo va pasando y cuando menos lo esperas alguien te hace darte cuenta que la expresión de tu cara ha cambiado, te hace darte cuenta que tu actitud ya no es la misma y tus aptitudes se han desarrollado, que tus defectos son más notables o han aparecido otros reemplazando a los viejos, cuando menos lo sientes el tiempo te ha golpeado, has recorrido largos kilómetros en tu camino y no sabes si la meta está más cerca o el camino cada día se hace más largo.

No es como si fuera simple espantar los errores que has cometido, como si fuera sencillo olvidarse del significado e historia de cada una de tus cicatrices, no es como si aunque el tiempo pase rápido o lento sea fácil olvidar lo que te mantuvo pensando durante largos pasos, esas veces en las que querías correr, pero eras tan débil que debías tener la paciencia de caminar...

Son tantas cosas que cuando logras superar algo no quieres que ese triunfo se vaya tan rápido, es por eso que algunas veces superar lo que has sido no es tan fácil, pero no logras percatarte de que te estancas por algunos instantes, que caminas más lento como si caminaras sobre un pantano lleno de problemas.

Four seasons
Everything changes

lunes, 13 de febrero de 2012

Season.

En días como este, suelo recordarte
se me hace imposible no pensarte.
En días como este, escribo versos tontos
esperando que algún día los leas todos.

En las noches que vienen, tiendo a soñarte,
a veces más despierta que dormida.
En las noches de aquellas pesadillas
gritaré nuevamente tu nombre con locura.

Cada tarde al pensarte, tomaré una taza
y me sentaré en la orilla a recordarte
pensaré que estas a mi lado, o en casa,
esperando, tú pensando en jamás olvidarme.

En los días de febrero no pensaré
en los días comerciales que no celebraré
solo querré ahuyentar la ausencia
llenándola con nuevos momentos y café,
todo para no sentir lo que ya no es.

Ahora ya no puedo ni si quiera percibirte,
aunque en los días como este quiero escribirte
siento que las palabras no fluyan por los miedos
aquellos que desparecían con caricias tus dedos.

En momentos como este no sé qué hacer,
si seguir sentada, o abordar un nuevo tren.

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martes, 7 de febrero de 2012

Sanando mi niño interior

Es momento de dejar ir aquella infancia tan cruelmente hermosa. Esa época en la que se aprenden más cosas, ese momento en el que defines como serás después.
Es verdad que nunca terminas de aprender, pero este es el momento en el que vas caminando de la mano de alguien más, que te guía

Es momento de perdonar a quién me hirió y pedir perdón a quién yo lastimé, de seguir con el presente sin esperar nada del futuro, de reír acerca de todo lo sucedido, de aprender del daño que me causaron, es momento de olvidar ese rencor, de dejar de culpar a los demás por las cosas malas y atribuirles todo lo bueno, de dar gracias a quién estuvo conmigo y empezar a estar con quien debí estarlo pero no se pudo, cuando somos niños no entendemos muchas cosas (de allí las 400 preguntas diarias que al parecer, para los adultos que no recuerdan que también fueron niños, no tienen sentido) entre ellas los por qué's, los cómo's... y por ser seres algo inocentes los problemas quedan más marcados.

Es tiempo de perdonarme por las caídas que tuve, por los errores que cometí, es momento de que se me olvide que tengo una cicatriz, porque esas no duelen.
También es tiempo de terminar las cosas que empecé en aquel tiempo, cerrar círculos; momento de "olvidar".
Es, quizá, cuando debería de hacer de alguna manera aquello que me quedó ganas, tal vez no será lo mismo pero dicen que "más vale tarde que nunca", no olvides que de alguna manera nunca dejamos de tener ese pequeño dentro, así que déjalo salir cuando sea necesario para sacar lo malo que tienes.
No hace mucho platicando con alguien me dijo: "¿Tú crees que lo más difícil es que las personas te perdonen por lo que les hiciste? Lo más difícil, es perdonarse uno mismo".
Entiendo por qué lo decía, así que es momento de hacerlo.

A veces pienso que incluso la libertad es una jaula de la que solo podemos salir siendo nosotros mismos y pensé que tenía libertad, pero aun encierro cosas que deberían estar muy en el fondo del mar de mi vida, el río fluye y simplemente se estanca en un lugar del que vuelve pocas veces con las olas y así fusionarse con una hermosa cascada.

Es momento de que sane la niña interior que alguna vez fui...


Había una vez un barco chiquito, donde había una fuente, donde había un chorrito, se hacia grandote, se hacía chiquito, que ni una gata pudo quitarle lo chillón, se quería casar con una viudita de su capital y Martín se fue a la guerra, que dolor que dolor que pena, ¿Dónde estás? ¿Dónde estás? toca la campana, toca la campana, pin pon es un muñeco muy guapo y de cartón, brinca la tablita que yo ta me cansé


















No espero que alguien lea todo esto ...
pero es una buena terapia (: