lunes, 9 de octubre de 2017

Te escribo por si es necesario.

Amor:

Te escribo con muchos sentimientos y también sin mucho sentido.
Hay acciones muy lindas realizadas por ambos todos los días.
- Las sonrisas.
- El acompañarnos en la cena.
- Los momentos de intimidad.
- El mirar series juntos.
- Decirnos que nos amamos.
- Darnos los buenos días y siempre desearle al otro que le vaya bien de todo corazón...
Son muchísimas.
No obstante, existen otros asuntos no tratados o ignorados y me cuestiono mientras escribo si los garfemas funcionarán mejor que mi voz. Creo que últimamente no hay mucha diferencia porque ni unos ni otra han servido de mucho.
Me cuestiono, al mismo tiempo, si decirlo una vez más es necesario, si tiene sentido o si es otra forma de echarlo a perder. Esto último al parecer me sale muy bien, al menos algo he sentido durante los últimos cuatro años, como si quien siempre fallara soy yo. Estas ideas no nacieron solas, nacieron de decirme que me callara cada vez que quería llorar, cada vez que minimizas las cosas que te digo con comentarios como "ya vas a empezar", "no inventes Carolina" o expresiones de enojo y un desentendimiento posterior al mismo. Como si aquello que sintiera no fuera importante.
Cada vez que intento platicarte sobre algún problema te enojas y me mandas a la chingada.
La relación no es equitativa. Antes me decías que me ayudarías (y lo demostrabas frecuentemente en todas las áreas), pero últimamente no siento apoyo de tu parte en muchas situaciones, como si te diera igual lo que hiciera o incluso te molestara.
Hay celos estúpidos e innecesarios, celos provenientes de una cultura machista donde un hombre y una mujer no pueden ser amigos. Esto me molesta bastante, porque no confías en mi, porque me dices que soy incapaz de poner mis propias barrearas, porque es querer tener posesión sobre mis amistades.
Te enojas si rechazo hacer algo que tú quieres que haga cuando en realidad no estamos obligados a responder a las peticiones del otro, se llama libertad y autonomía. Cuando hacemos las cosas las hacemos por gusto, porque queremos, podría decir que incluso por amor. Pero el no hacerlas no implica que todo lo anterior no exista, el no responder a las peticiones del otro sólo significa que estamos tomando la decisión de no querer hacer algo y eso está perfecto y no tendríamos porque enojarnos por algo tan estúpido (como no querer darte un vaso con agua, no querer rascarte, no querer dar la clase de robótica, no querer acompañar a alguien a una fiesta). No deberíamos sentirnos presionados por ese tipo de cosas, porque a final de cuentas debemos aceptarnos como somos y es algo que ya no hemos hecho.
Me conflictúa pensar que debo aceptarte y al mismo tiempo querer pedirte ayuda para las labores de la casa (has notado cómo he dejado de hacerlas, es porque al parecer para ti tiene mucha importancia que sea yo quien las haga y para ti es muy importante vivir en un lugar limpio, pero no estás dispuesto a ser tú quien ayude y por supuesto las labores domésticas no se comparan con el extenuante trabajo que tu realizas).
Me molesta que los acuerdos a los que llegamos apliquen para mi pero no para ti, como si tus conversaciones fueran más importantes que las mías (hablar por teléfono durante la cena, tú si tienes el derecho de estar cansado y jugar, pero yo no puedo querer hacerlo, porque entonces quien se enoja y se molesta eres tú).
Me molesta que creas que siempre estoy enojada, como si no tuviera derecho de estarlo o como si mi única obligación fuera estar siempre feliz (que discurso tan pobre y falto de sustento).
Me emputa, no ser la primer persona a quien quieras contarle tus logros, que siempre corras con mami y papi a decirles lo que pasa en las buenas y en las malas. Me ves como una hermana, como una puta o como una chacha, porque como esposa lo dudo.
Me encabrona que me rechaces los besos y los abrazos, que los denigres porque huelo mal. Hay formas más lindas de decir las cosas y el rechazo es la peor de todas.
Pero definitivamente, lo que más me molesta es que no importa cuántas platicas, reclamos, discusiones y peleas tengamos, porque a final de cuentas si alguna de las dos partes no está dispuesta a colaborar en un cambio (lo cual es sumamente respetable y cualquiera de los dos está en su derecho) nada va a pasar y todo se quedará de la misma forma hasta que uno de los dos se canse y se vaya.

Sinceramente te amo.
Nancy.

domingo, 22 de enero de 2017

Even after all these years

Por supuesto que no.  Tú jamás serás igual que él. 
Él sí se enamoró de mi.

sábado, 21 de enero de 2017

Stills

You still so you... and... I just learned how to make better questions, but you always have better answers.

You still so you and I still without taking control of my stupid behavior when you're here.

You still so you, and I still liking you.

miércoles, 4 de enero de 2017

Objetivos.

Están casi aquí. Son sólo unos pasos para alcanzarlos.
Camina. Da un paso y otro más.
Cae en el hoyo, tropieza con la piedra, ten miedo.
Sal, levántate y enfréntalo.
Sólo son algunos segundos o quizás algunos años
¿Qué importa? porque estás por lograrlo.
¿Rendirse? No es opción. No lo pienses.
No hay alas, sólo pies y sudor.
Esfuérzate; estira un poco más.
Descansa, llora, duerme, come.
Sueña, ríe, corre.
La meta está cerca. Sólo un paso y otro más.
Llega.

Resultado de imagen para escalar

jueves, 20 de octubre de 2016

Vida. mía.

Intenté dormir.
Intenté dormir y me di cuenta que me has robado el sueño.
Me di cuenta de cómo tu presencia cambia mis noches y verte en la mañana hace diferente mis días.
Por extrañarte puedo saber que hora es sin siquiera mirar el reloj: hora de que aún no es tiempo de que llegues.
Entendí tantas cosas el día que te fuiste; entendí que el día que ya no estés.... el día que ya no estés tampoco yo estaré.
Te regalo el tiempo que me queda, los días y las noches, las sonrisas y alegrías y las penas y desvelos que me quedan. Te regalo una vida juntos.
¿Me regalas también tus minutos?